domingo, 28 de febrero de 2010

AGONíA

En medio de este tardío crepúsculo, el tiempo transcurre y me aflijo al solo pensar que ya no estás a mi lado. No me acostumbro a ésta idea, el tan siquiera pensar en ello es saber que tus cuidados, tus encadenadas caricias que sentía aún sin tocarme, tus besos que jamás existieron, aquellos abrazos que me dabas, el inmune dolor que fingías sentir. Largos alaridos emite mi alma y es que, te has marchado a ése lugar en el que no puedo estar mas contigo.
Debo comprender que tu mundo es excelsamente lejano a mi mundo. Tu mundo ahora, es amor, mientras el mío, es odio; tu mundo es alegría, el mío tristeza; tu mundo es esperanza, por tanto, el mío, es desesperación; tu universo ahora es paz y el mío, una guerra. Así es, una guerra en la que a veces sólo quisiera darme por vencida sin antes dar la batalla, ésta guerra en la que mi pusilánime ser retrocede y se aquieta, como las arenas bajo el mar, y cuando ésto sucede, quisiera que las aguas saladas revolotearan ésa arena, para así olvidarme que no estás mas aquí. Quisiera que esa arena se disipara en un tsunami y no saber mas, así, no recordar nunca el día de tu partida.
Cuando en mi hace compañía la soledad, cierro los ojos e imagino que aún sigues para mi y me apoyas como solías hacerlo. Eras el agua que lograba que hasta la mas horrenda de las flores, floreciera, en especial ésta flor, oculta en mi corazón, la que tanto cuidaste desde siempre, la habías conservado como la mas bella de todas, ahora sus pétalos han marchitado y ni las mas viejas abispas desean comer de ese amargo polen que se ha podrido en mi.
Te extraño, porque eres mi guerrero que daría su vida a cambio de la mía, y es que tengo la certeza en que no dudarías en hacerlo. Como aquel dia, el último de todos, intenté salvarte, mas no pude, eso, no es lo que me duele, pues me duele el seguir en éste mundo, ése dia, debí morir junto a ti, ahora estaría contigo, en el divino reino en el que ahora habitas. ¿Por qué no me llevaste de tu mano?. Soy inmensamente infelíz, pues ya no estás, no estás, pero tampoco estoy yo, has robado mi alma, has robado mi ser.
Te extaño y me duele, ésta nostalgia me aniquila día con día, y cuando llego a casa y no estás, siento ganas de gritar, llorar, volar y buscarte en lo alto de los cielos, encontrarte, abrazarte y decirte tantas cosas...Entonces, te diré lo mucho que te amo. Te llevare a lugares que no conoces, lloraré a tu lado y después...después me volveré frágil, caeré desde lo alto de las nubes, estaré ahora en los suelos y será cuando abriré mis ojos y descubriré lo tonta que he sido, ya que no regresarás nunca. Me encontraré en mi realidad, ésta en la cual vivo a diario, sólo soñando con tu regreso. Pero sé que puedo ir contigo a ese lugar en donde ahora te encuentras.
Me siento sola, enclaustrada en ésta esfera de cristal en la que ya no siento tu cuidado, tu proteccion, y en la que, en algun inesperado momento, alguien romperá el liviano cristal que me cubría, él querrá hacerme daño y no estarás tu, el guerrero en que confiaba mi alma entera. Los cristales arrojados por ésa esfera me cortarán, abrirán mi corazón, éste derramará sangre y me perdere poco a poco en el mas profundo sueño de mi vida.
Lo logro, ahora voy hacia a ti, me esperas con los brazos extensamente abiertos, a tu lado hay una gran caja. Quieo correr, pero no puedo, te veo y no me es posible llegar a ti. No lo entiendo. Eres sutil, mas yo no, tengo un peso que no me libera, pr mas que trato de romper las cadenas que me atan al piso, no puedo. Grito, despido largos alaridos.
Me miras, deseas ayudarme y no puedes cruzar esa barrera que nos separa. Trato, tan sólo intento llegar q tu lado, mas no lo hago. Mi deseo de estar junto a ti es tan grande, que logro deshacerme de las cadenas, miro mis piernas y me doy cuenta que no las tengo, pero no me importa, tan sólo quiero llegar a ti.
Ries, lo cual me sorprende, ¿Por qué ríes?, ¿Por qué no me ayudas? ¡No!, ahora no, ¡No te alejes! ¡No te vayas!. Estoy a un paso de estar a tu lado. ¡No lo hagas! ¡No te marches!.
Levanto mi torso, me impulso con mis brazos para llegar a ti, pues ahora éstas desgarradas piernas ya no pertenecen a mi, y este cuerpo ya no me pertenece, pues estoy en un mundo desconocido, ahora pertenezco a él.
Nada veo a mi alrededor, es un vacío total, te busco con la mirada y ya no estás aquI. Te has ido, pedí que no lo hicieras, ¿Por qué te fuiste?.
Una vez mas me dejas sola, no sé que hacer, ni sé donde estoy, aquí no hay nada. Tan sólo hay dolor, nostalgia, tristeza. Quizá estés jugando. Si, ¡eso es!, juegas, como cuando niños. ¡Asi es! eso es lo que ocurre, te buscaré en medio de éste despavorido y oscuro lugar, te buscaré y estoy segura que te hallaré.
Veo una luz radiante que deslumbra mi vista, no puedo ver más, pero si es menester cegar mis ojos para encontrarte, lo haré. Sigo esa luz, mas no es posible el acercarme a ella, un hoyo negro subsiona mi alma y hace que retroceda. No comprendo lo que está pasando, ¿Qué ocurre? ¿Por qué eres tan cruel conmigo? ¿Acaso es ésta tu venganza?
No me destruyas mas, tan sólo deseo estar a tu lado, no trates de impedírmelo.
Una sábana blanca me ha cubierto, trato de quitarla, pero son en falso mis intentos. Me está asfixiando, ¡ayúdame!, ¡no puedo más!. En este momento confío en que vendrás a rescatarme, pero no oigo tu voz, ¿o es acaso que tampoco te hallas en este lugar?.
Me han impacientado mis infructuosos intentos, pero luego de ésta espera, la sábana ha desvanecido, ya no está a mi alrededor, pero tampoco está mi cuerpo. Ahora estoy en un espacio completamente distinto. Aquí todo parece ser paz, ya no hay mas dolor, se ha ido. ¡oh fortuna!, se marchó el dolor pero...te busco y no te encuentro. Regresa, se que quieres volver a mi.
He preguntado por ti, mi amor, cuestioné a una sobra que nubla mi mente. Me ha dicho que has vuelto atras, buscando a alguen desconocido.
Decido descansar un poco, en medio de esta agonía, ahora éste cuerpo es tenue, es un alma que habita ya en éste mundo extraño, sin salida ni final.
Ligeramente he perdido el conocimiento, he caído en otro insoldable sueño. Escucho una voz que parezco reconocer, la escuché infinitas veces en mi pasada vida. Inteno despertar, sé que eres quien me habla, pero mis esfuerzos son en vano, ahora entiendo que de este lóbrego sueño jamás podré despertar.
No despierto, mas sigo tu voz, sé que me llamas, pues te escucho. ¡Ahí estás!, una vez mas de pié, tu sombra cubre la gran caja que está a tu costado, ésa, en la que se oculta un enorme misterio que con todo mi ser ansío descubrir.
Corro hacia tí, ésta vez, nada me detiene. Y cuando llego hasta tu sombra, de la caja asomándose va un cuerpo que parece ser de una mujer. ¿Qué ocurre? te pregunto y no me respondes. Puedo ver que ella está envuelta en aquella sábana blanca que me asfixiaba con tanta fuerza.
Ahora intentas calmar mis sollozos y después de un largo tiempo, he escuchado una vez mas tu gran voz, que dulcemente me dice: "te amo".
Tenuemente mi cuerpo se disipaba, mientras la sábana descubría los hermosos pies de aquella beldad, poco a poco descubre su cuintura, sus hombros, hasta que por fin llegaría a ver su rostro, quise verlo, pero en ése momento me desvanecí, yo no estaba más a tu lado, momentos después, me doy cuenta que esa mujer era...




3 comentarios:

Unknown dijo...

creo que es un buen trabajo, se nota que te esforzaste y tuviste una buena fuente de inspiracion. esta muy padre aunque algo largo,hubiera estadomejor si no lo alargaras tanto, pues se te hace tedioso, pero leerlo valio la pena

Unknown dijo...

Pienso que tú escrito es ¡Excelente! me encanto la mezcla de tantos elementos, la historia y el drama. Es una historía que impacta a cualquiera que lo lee,ya que muestra una mezcla de sentimientos.
¡Muchas Felicidades!

Koivkoiv dijo...

es algo que creo que te ha penetrado en el alma y ahora solo ahora con este texto lo has desahogado ¡Buen texto! y supongo reconfortante excelente...